El Chelsea Physic Garden, un jardín secreto en Londres

Este pequeño jardín botánico no aparece en las guías turísticas de Londres, pero para los frikis de las plantas como yo, es una parada relativamente rápida y muy obligada. Si estáis dudando sobre si merece la pena dedicarle un par de horas en un seguramente rápido y muy ajetreado viaje a la city, aquí os cuento de qué va la cosa y ya decides tú ; )

 

Pasado y presente

El Chelsea Physic Garden fue fundado en 1673 por la Sociedad de Boticarios de Londres para que los estudiantes pudieran aprender a cultivar y usar plantas medicinales. Durante siglos y pese a no estar vinculado a ninguna universidad, ha sido un relevante centro de investigación botánica y horticultural. El jardín es colaborador del proyecto Ethnomedica, que se encarga de documentar remedios tradicionales realizados con flora de Gran Bretaña.  Hoy, cualquier persona puede visitarlo tanto para disfrutarlo estéticamente, como para tomar parte en algunos de los talleres y charlas que se organizan allí. Además, el jardín es un “aula al aire libre” donde se organizan actividades para colegios en las que se muestra a los niños la importancia de las plantas en la vida diaria.

Sloane y Linneo

Resulta algo extraño que un jardín independiente tan pequeño siga presente y activo después de tantos años, y se podría decir que es gracias a la figura de Sir Hans Sloane, médico y botánico irlandés. Sloane compró la Mansión de Chelsea en 1712, alquiló el terreno a la por 5 libras al año en perpetuidad y se lo cedió a la Sociedad de Boticarios, con la única condición de que el jardín se mantuviera siempre como un jardín botánico. El contrato se firmó en 1722 y desde entonces los descendientes de Sloane siguen pagando esas 5 libras. Este hombre fue, pues una figura muy relevante para la ciencia de la época, presidiendo la Royal Society y el Colegio Real de Médicos. Su extensísima colección de plantas, invertebrados, vertebrados, fósiles, minerales, objetos de culto, conchas y monedas antiguas, en total más de 80 000 ítems, dio lugar, a su muerte, al nacimiento del Museo Británico, y más tarde al Museo de Historia Natural. Incluso Linneo, el botánico sueco que inventó la nomenclatura binomial sistemática en latín que se sigue usando hoy en día para nombrar especies en biología, visitó la colección de Sloane y el jardín botánico, donde incluso convenció al conservador del jardín para que empezara a usar el nuevo sistema en la organización del mismo.

Organización y especies

El jardín tiene una hectárea y media y se ubicó a orillas del río Támesis en una época en la que el modo más fácil y seguro de transporte era la navegación fluvial. A las afueras del jardín se atracaba la barca que utilizaban los boticarios en sus “expediciones herbolarias”. Además, el microclima de esta localización hace posible el cultivo de plantas propias de otras latitudes, como es el caso del olivo (Olea europaea) más grande al aire libre en el Reino Unido. Aquí podéis consultar datos históricos de temperaturas en el jardín y compararlos con los globales para Londres, por ejemplo. Generalmente se encuentran 1 o 2 grados por encima. La colección también posee un tejo (Taxus baccata), un alcornoque (Quercus suber), un ginkgo (Ginkgo biloba) macho y uno hembra de gran tamaño. Los primeros intercambios de semillas que hizo el jardín botánico en su origen también posibilitaron el cultivo, por primera vez en el Reino Unido, de cuatro cedros del Líbano (Cedrus libani), que fueron talados a principios del siglo XX. Otras muchas especies de interés etnobotánico o medicinal entraron en el país a través del Chelsea Physic Garden.

Si lo visitáis podréis ver, además de estos árboles, unas 5000 especies raras o de interés divididas en varias zonas rectangulares separadas por caminos, algunas agrupadas por lugar de origen, y otras agrupadas según taxones, así como un puñado de interesantes invernaderos con plantas exóticas e incluso una mandrágora. Todo ello acompañado de carteles con muchísima información, una audioguía en inglés, y una hoja informativa en español (todo un detalle). Todo un deleite para frikis. Y, por supuesto, una agradable cafetería y una tienda de souvenirs, porque no es una atracción inglesa si no tiene cafetería y tienda.

Si queréis saber más sobre este jardín secreto, aquí tenéis su página oficial

Todas las fotos son de Gonzalo.

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.