5 ingredientes que deberías evitar en cosmética (y que yo aún tengo en mi baño)

Me he pensado dos veces el publicar esta entrada porque no soy nada amiga de las listas de “químicos terribles” (nótese la ironía) cuyo único objetivo parece ser el meter miedo a la gente. He tratado de escribirla de la forma más informativa y menos alarmista posible, pero no soy química ni bioquímica, por lo que es posible que haya inexactitudes. Si tú sabes mucho de este tema, ¡te invito a dejar un comentario y corregirme!

Antes de empezar

Es importante dejar claro que ninguno de estos ingredientes, de forma aislada y a bajas concentraciones constituye un gran problema para nuestra salud. Sin embargo, es el conjunto de todos los productos que utilizamos en nuestro cuidado personal el que podría tener algún impacto a largo plazo, debido al uso repetido de estos ingredientes tóxicos a bajas concentraciones en decenas de productos a lo largo de toda nuestra vida. Digo podría porque no hay muchos estudios demostrando específicamente esto, pero sí que los hay sobre la toxicidad de estos productos, y el principio de precaución es una buena práctica para estos compuestos químicos sospechosos. Además, tampoco sabemos cómo interactúan unas sustancias con otras cuando usamos varios productos juntos.

Por otro lado, muchos de estos ingredientes, aunque no sean tóxicos para nosotros, sí lo son para la fauna de algunos ecosistemas y/o son bioacumulativos, por lo que es responsable evitarlos.

¿Por qué se usan, entonces? La respuesta es simple: son baratos.

Las malditas impurezas (1,4-dioxano y óxido de etileno)

No es normal encontrar estos compuesto en la lista de ingredientes, pero aparecen como impurezas bastante a menudo en la fabricación de otros muchos ingredientes (aquí una lista para el 1,4-dioxano y otra lista para el óxido de etileno). Hay evidencia de que son cancerígenos y tóxicos. Sin embargo, por favor, que no cunda el pánico. Cuando algo es clasificado como impureza, quiere decir que se encuentra a una concentración muy, muy baja. No hace falta que tires a la basura todos tus productos sospechosos de contener 1,4-dioxano u óxido de etileno. Puedes irlos gastando y reemplazando poco a poco.

La lista negra

Esta es una lista de ingredientes que es recomendable evitar y que he encontrado leyendo las etiquetas de los productos que tengo en mi cuarto de baño (¡y eso que intento hacer consumo responsable!).

1. Sulfatos

Hay una gran cantidad de compuestos químicos que se engloban dentro del término sulfatos. Los reconocerás en las etiquetas porque en su nombre suelen llevar sulfate o sulphate. Sirven como tensioactivos en las fórmulas, creando espuma, ayudando a extender el producto y limpiando. ¿Cuál es el problema? Pues que limpian tan, tan bien que pueden llegar a irritar la piel y los ojos, o dañar el pelo. El más común es el SLS (sodium lauryl sulfate). El SLES (sodium laureth sulfate) es una versión menos irritante del SLS. ¿Entonces, cuál es el problema del SLES? ¡Sorpresa! El maldito 1,4-dioxano, que, junto con el óxido de etileno pueden aparecer como impureza en la fabricación del SLES.

2. Polímeros de óxido de etileno

Los reconocerás porque en su nombre llevan las siglas PEG, o, generalmente, las palabras ethylene y glycol. Se usan como solvente y humectante, para mejorar la textura de los productos y ayudar a que penetren en la piel. En mi baño, yo encontré PEG-6 en un agua micelar. Se considera que hay una evidencia limitada de toxicidad, pero adivinad qué. Efectivamente, los malditos 1,4-dioxano y óxido de etileno atacan de nuevo en forma de impurezas.

3. Parabenos

Se utilizan como conservante. Los reconocerás porque su nombre suele terminar en paraben. Se ha demostrado que muchos de ellos son disruptores hormonales y producen alergias. El que yo encontré en la etiqueta de Benetint es methylparaben.

4. Fragancias

Las encontrarás como fragrance, aroma o parfum. ¿Cuál es el problema de las cosas que huelen bien? Pues básicamente, que las empresas no están obligadas a etiquetar exactamente qué compuestos forman esta fragancia. Así que puede ser desde algo totalmente inocuo, hasta un gazpacho de porquería bastante chungo. Pista: cuando haces las cosas bien, quieres que la gente lo sepa.

5. Limoneno

A pesar de que queda muy bonito decir que el limoneno (limonene en inglés) es un derivado de las frutas cítricas, lo cierto es que es un irritante y alérgeno. Además, la Unión Europea lo considera un posible contaminante medioambiental.

Nota importante

Aquí os dejo una lista de links (en inglés) sobre estos compuestos químicos con mucha información, sinónimos que se utilizan en las listas de ingredientes (os ayudará a detectarlos) y referencias bibliográficas:

Imágenes:

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